La maquinaria de construcción con propulsión eléctrica e híbrida se está prefiriendo cada vez más a nivel mundial debido al aumento de la conciencia ambiental y a los requisitos de control de emisiones, así como a criterios como los costes energéticos y la eficiencia operativa. Sin embargo, para que estas máquinas sean seguras, eficientes y sostenibles, es esencial el cumplimiento de normas internacionales en ámbitos como la seguridad de los sistemas eléctricos y electrónicos, la compatibilidad electromagnética y la seguridad global de la máquina.
Marco sectorial y técnico
En la maquinaria de construcción eléctrica o híbrida (como carretillas elevadoras, manipuladores telescópicos, grúas pequeñas y máquinas de construcción urbana), los sistemas de baterías, inversores y motores eléctricos deben diseñarse para soportar alta tensión, fluctuaciones de corriente e impactos ambientales. En comparación con los sistemas hidráulicos convencionales o los motores de combustión interna, estas máquinas requieren una integración coordinada de software y hardware en la gestión de la energía, el control de par/fuerza, el control del motor y los circuitos de seguridad.
En este contexto, garantizar la puesta a tierra del chasis, la protección frente a cortocircuitos, el aislamiento, las funciones de parada de emergencia y la compatibilidad de los sistemas de control electrónico en la maquinaria de construcción eléctrica resulta crítico tanto para la seguridad estructural como para la seguridad del operador.
No obstante, cuando se hace referencia a un “estándar de maquinaria de construcción eléctrica/híbrida”, especialmente para máquinas hidromecánicas o equipos de construcción pesados, la cuestión es compleja: se requiere una evaluación específica para cada clase de máquina.
Marco normativo y de estándares
• Una de las normas internacionales desarrolladas para “vehículos de carretera/vehículos terrestres” eléctricos es la ISO 6469-3. Esta norma define los requisitos de seguridad eléctrica para vehículos eléctricos (en particular vehículos de carretera) con sistemas de propulsión eléctrica de alta tensión y circuitos eléctricos auxiliares, incluidos criterios como aislamiento, protección frente a descargas eléctricas, protección térmica y protección de circuitos.
• Además, otras partes como ISO 6469-2 abordan aspectos relacionados con la seguridad operativa, la seguridad del sistema y la protección frente a fallos en vehículos con propulsión eléctrica.
• En la maquinaria de construcción y de movimiento de tierras —especialmente aquella que incorpora subsistemas eléctricos y electrónicos— la norma ISO 13766 puede servir como referencia para la compatibilidad electromagnética y la seguridad eléctrica. Esta norma incluye criterios de ensayo y aceptación para evaluar la compatibilidad electromagnética (EMC) de la maquinaria de construcción/movimiento de tierras con fuentes de energía eléctrica internas que no utilizan motores de combustión interna.
• Desde una perspectiva más general de seguridad de las máquinas, normas como IEC 60204-1 se citan para los circuitos de control de baja tensión y los sistemas de control de máquinas en equipos eléctricos. Esta norma regula la seguridad del equipamiento eléctrico de las máquinas, las medidas de protección de los circuitos de control, la puesta a tierra y los requisitos de conmutación.
• Asimismo, para sistemas de control complejos que implican el diseño y la validación de funciones de automatización y seguridad en software y hardware, pueden utilizarse normas como ISO 13849 como enfoque de seguridad funcional. Esta norma regula los requisitos de diseño y validación de los componentes relacionados con la seguridad en los sistemas de control de máquinas.
Estos marcos normativos constituyen las referencias principales que garantizan que la maquinaria de construcción eléctrica o híbrida cumpla los estándares tanto en seguridad eléctrica y electrónica como en seguridad de la máquina.
Tendencias nacionales e internacionales
A nivel mundial, la preferencia por modelos eléctricos e híbridos en el sector de la construcción y la maquinaria pesada está directamente vinculada a la reducción de emisiones de carbono, la disminución de los costes operativos y el cumplimiento de objetivos de sostenibilidad ambiental. Especialmente desde la década de 2020, muchos fabricantes internacionales han incorporado a sus carteras productos como carretillas elevadoras eléctricas, cargadoras eléctricas y máquinas compactas alimentadas por baterías.
En Türkiye también se observan módulos de propulsión por batería desarrollados por algunos fabricantes para máquinas eléctricas y lanzamientos de productos que destacan “cero emisiones / bajo nivel de ruido”. Por ejemplo, un fabricante turco señala que ofrece máquinas compactas pequeñas alimentadas por baterías de ion-litio.
Sin embargo, esta transformación aún no es generalizada; en la actualidad se observa a nivel de modelos y fabricantes seleccionados. La adopción de máquinas eléctricas e híbridas conlleva una serie de cuestiones técnicas y logísticas, incluidas la infraestructura (carga y mantenimiento), la formación de operadores y los ensayos de conformidad normativa.
Dimensión de I+D e ingeniería
Los equipos de ingeniería que desarrollan maquinaria de construcción eléctrica e híbrida trabajan en la gestión de baterías, el control térmico, el aislamiento de alta tensión, los circuitos de control de inversores y motores, el frenado regenerativo, la optimización de la eficiencia energética, el control del momento de carga y los circuitos electrónicos de seguridad. De este modo, tanto el rendimiento como los estándares de seguridad de las máquinas pueden gestionarse de forma más controlada en comparación con la maquinaria convencional.
Además, garantizar que la integración de sensores, circuitos electrónicos, software y hardware en los sistemas de control de las máquinas sea fiable, esté probada y estandarizada resulta crítico para la vida útil de la máquina, las necesidades de mantenimiento y la seguridad. En este punto, la aplicación de normas de seguridad funcional como ISO 13849 sirve como referencia relevante en términos de tolerancia a fallos y seguridad operativa.
Evaluación y situación actual
• La maquinaria de construcción eléctrica e híbrida destaca como un segmento orientado al futuro debido a los requisitos técnicos, los objetivos ambientales y las ventajas en costes operativos.
• Sin embargo, para que estas máquinas sean plenamente conformes con los estándares y certificadas en términos de seguridad, es necesario prestar atención a ámbitos como la seguridad eléctrica, la EMC, la seguridad de la máquina y la seguridad de los sistemas de control, y aplicar las normas pertinentes (como ISO 13766, ISO 6469-3, IEC 60204-1, ISO 13849, etc.).
• En Türkiye, por el momento, esta transformación aparece a nivel de “modelos/fabricantes seleccionados”; no puede describirse aún como una “práctica estándar generalmente aceptada” en todo el sector.
• Si se aseguran la infraestructura (carga, mantenimiento y estándares de mantenimiento/reparación), la formación de operadores y las inspecciones periódicas, la maquinaria de construcción eléctrica e híbrida —con cumplimiento de estándares internacionales y ventajas de producción nacional— presenta un potencial significativo en Türkiye.
