En Türkiye, garantizar que la calidad de la mezcla de hormigón cumpla las normas no solo en la planta de dosificación, sino también en obra, está adquiriendo una importancia creciente en las hormigoneras montadas sobre camión utilizadas para la producción y la entrega de hormigón. Los sistemas de medición basados en sensores y el control automático del mezclado contribuyen a gestionar la consistencia y la composición del hormigón de forma más trazable y controlable, tanto en la expedición desde planta como durante todo el proceso de entrega.

Panorama sectorial y técnico
En las hormigoneras de nueva generación, pueden emplearse conjuntamente células de carga, sensores de humedad, sensores de presión hidráulica/velocidad del tambor y sensores de temperatura para el control de la mezcla. Estos componentes permiten la supervisión casi en tiempo real de parámetros como la relación agua/cemento, la consistencia (por ejemplo, el asentamiento), la homogeneidad de la mezcla dentro del tambor y la velocidad de rotación.

Cuando el contenido de humedad y agua se mide de forma continua, la consistencia y la dosificación de agua del hormigón fresco pueden ajustarse con mayor precisión, ayudando a que el hormigón llegue a obra dentro del rango de trabajabilidad previsto. Algunos sistemas a bordo estiman la consistencia de manera indirecta mediante el análisis del comportamiento del tambor y de la presión hidráulica, reduciendo la dependencia del criterio subjetivo del operador.

Los módulos de control pueden estar respaldados por unidades integradas o pantallas en cabina que evalúan los datos, permitiendo gestionar el proceso, la velocidad del tambor, los tiempos de espera y, cuando sea necesario, la adición de agua o aditivos de forma más controlada.

Marco de normas y certificación
En Europa, los materiales, proporciones y criterios de rendimiento se definen en la EN 206. Esta norma es una referencia principal: define constituyentes, diseño de mezcla, clases de durabilidad y límites recomendados para relación agua/cemento, contenido mínimo de cemento y consistencia.

Las propiedades de los áridos se abordan en EN 12620, que define requisitos para áridos naturales, manufacturados o reciclados (granulometría, resistencia y otras propiedades), y se aplica junto con EN 206.

Para la calibración y la trazabilidad de los componentes de medición, pueden tomarse como referencia prácticas realizadas por laboratorios que operan un sistema de gestión de calidad ISO 9001 y están acreditados según EN ISO/IEC 17025. Esto respalda la trazabilidad y repetibilidad de los datos utilizados en el control.

La Directiva MID 2014/32/EU proporciona un marco regulatorio común para instrumentos y sistemas con funciones de medición. Los sistemas que miden de forma continua y dinámica cantidades de líquidos pueden entrar en este ámbito, permitiendo, cuando proceda, el control metrológico legal de los sistemas de dosificación de agua o aditivos.

Contexto nacional e internacional
El monitoreo de la calidad no solo a la salida de planta, sino también durante transporte y en obra, se reconoce cada vez más como método para sostener la coherencia de calidad en proyectos locales y cadenas internacionales. Sistemas instalados que extraen datos del tambor, presión hidráulica o sensores dedicados permiten crear registros digitales por entrega, incluidos parámetros como consistencia y contenido de aire.

La integración de estos datos facilita la verificación retrospectiva, el control de variaciones entre entregas y la detección temprana de posibles no conformidades. La infraestructura digital aporta una capa adicional de verificación para aseguramiento de la calidad e informes técnicos.

Dimensión de I+D e ingeniería
La I+D se centra en mejorar sensores, desarrollar electrónica robusta para obra, transmisión inalámbrica, registro en la nube y algoritmos de apoyo a decisiones. Evaluar conjuntamente velocidad del tambor, tiempos de mezclado/espera, temperatura interna y humedad permite una valoración más objetiva de homogeneidad y conformidad con la consistencia diseñada.

Algunos sistemas incluyen adición automática de agua/aditivos, ajuste automático de velocidad o alertas ante parámetros no conformes sin intervención del operador, con el fin de controlar la adición manual de agua y reducir errores.

Materiales más ligeros, accionamientos optimizados y lavado automático del tambor también se evalúan para reducir consumo y hacer más predecible la limpieza.

Las hormigoneras inteligentes aportan un proceso más controlado y transparente mediante monitoreo por sensores, registro digital y diseño de mezcla basado en normas, apoyando calidad y eficiencia operativa.

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